PROGRAMA VACANCES EN PAU
1.- En que consiste
2.- Objetivos
3.- Características de los niños que acogemos
4.- Actividades
5.-
Monitor Saharaui
6.- Requisitos para ser familia acogedora
7.- Compromisos de la familia acogedora
8.- Como participar en el programa
-
EN
QUÉ CONSISTE EL PROGRAMA.
El
programa Vacances en Pau consiste en la acogida de niños
saharauis en familias durante dos meses: julio y agosto. Aclarar que
son dos meses completos, es decir, si los niños llegan el 3 de
julio, se vuelven el 3 de septiembre. Es importante aclararlo para
que las familias se planifiquen vacaciones, etc...
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OBJETIVOS.
El
programa tiene un triple objetivo:
(a)
Sacar a
los niños de las duras condiciones de los Campamentos durante los
meses de verano. Las condiciones climatológicas son extremadamente
duras, llegando a sobrepasarse a menudo los 50ºC. Unido esto a la
escasez de agua y alimentos, supone un gran alivio (para los niños y
para sus familias que se quedan) el tener cerca de diez mil bocas
menos que atender.
(b)
Llevar un
control sanitario de los niños. Todos los años se les hace una
revisión médica completa, de manera que se hace una labor de
prevención y tratamiento de posibles enfermedades que puedan tener.
La manera en que se hacen estas revisiones la explicaremos más
adelante.
(c)
Hacer una
labor de difusión y concienciación del conflicto saharaui. Siempre
decimos que los niños son los mejores embajadores del
problema saharaui. Para ello realizamos diferentes actos
institucionales que también explicaremos más adelante.
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CARACTERÍSTICAS DE LOS NIÑOS QUE ACOGEMOS.
Los niños
que participan en este programa tienen entre 8 y 12 años.
Excepcionalmente han venido niños menores de 8 años, y mayores de
12. Si bien los más pequeños no han ofrecido más problemas de
adaptación que los habituales y normales, los mayores sí han
resultado especialmente conflictivos. La Asociación ha tomado la
decisión de no acoger a estos últimos: a su llegada serán enviados
de regreso a los Campamentos o, en su defecto, pasarán el verano en
un albergue del que dispone la Federación en Puzol para estos casos.
Problemas de adaptación.
Hay que aclarar que estos niños no son huérfanos ni nada por el
estilo. Por tanto, cuando llegan es normal que extrañen enormemente
a sus familias. De hecho, allí, cuando una hija se casa lo habitual
es que se haga su casa junto a la de su madre. Así, estos niños
viven rodeados de parientes: hermanos, tíos, primos, abuelos... .
Queremos decir con esto que los vínculos familiares son muy fuertes.
Es normal, por tanto, que a su llegada se sientan retraídos,
desorientados, y sobre todo, muy asustados. Recomendamos siempre a
las familias una buena dosis de comprensión, paciencia y, sobre
todo, cariño.
Idioma.
Los saharauis hablan hassania (una derivación del árabe).
Como segunda lengua aprenden el castellano. De hecho, en la escuela
les enseñan el castellano. Sin embargo, siempre hacemos la misma
aclaración: el castellano que conoce un niño de 8 años es el mismo
inglés que hablábamos nosotros con 8 años. De todos modos, como
todos los niños, tienen una gran facilidad de aprendizaje de nuestro
idioma. Con paciencia, dibujos, gestos..., en pocos días podemos
hacernos entender; y en cuestión de semanas (el tiempo que tarde en
perder la vergüenza) se soltará a hablar casi con normalidad.
Comportamiento.
Estamos hablando de niños no de “tornillos”, con lo cual sería
absurdo dar unas pautas concretas de su comportamiento. Sin embargo,
si que podemos ofrecer algunas generalidades:
·
Orgullosos:
su pueblo lleva más de 30 años sobreviviendo en la zona más dura del
desierto; jamás reconocerán ser inferiores a nosotros en nada. Si
tienes piscina en casa, él también; si tienes coche, su padre
también... ; y como estos, más ejemplos.
·
Respetuosos:
si bien
pueden parecer algo indisciplinados, son extremadamente respetuosos
con los mayores. Hay que demostrar y aclarar bien desde el primer
día unos principios de autoridad. Si esto no sucede, podemos sufrir
conflictos de indisciplina.
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ACTIVIDADES
Durante el mes de Julio la
Asociación organiza actividades conjuntas para los niños y las
familias acogedoras. Suelen ser excursiones muy sencillas que
sirven, principalmente, para que los niños no se sientan aislados de
su entorno saharaui y para que las familias puedan compartir
experiencias, expresar dudas... . Es aconsejable acudir, sobre todo
para las familias que acogen por primera vez.
Las
excursiones.
Son actividades muy sencillas, como pasar una mañana en el Botánico,
donde los niños realizan actividades organizadas por la gente del
propio parque Botánico; o pasar una tarde en el parque Gulliver, un
recinto más o menos cerrado donde los niños pueden jugar y
entretenerse sin mayores peligros.
Además de
estas excursiones, cada año se celebra una Trovada de Xiquets
saharauis, en la que se reúnen todos los niños del Programa, no sólo
de valencia, sino de toda la Comunidad Valenciana. Es muy importante
la asistencia a este acto por el carácter reivindicativo que se le
da, y por la publicidad que supone para la difusión del conflicto
saharaui. Cada año se celebra en un pueblo diferente, y toda la
información disponible se le proporciona a las familias antes de la
llegada de los niños.
Recepciones oficiales.
Por otra parte, diferentes instituciones suelen invitar a los niños
a visitarlos. Así, el año pasado fuimos invitados a diferentes
recepciones en el Ayuntamiento, las Cortes, en la Delegación de
Gobierno... . Como estas visitas dependen de las agendas de los
políticos, el lugar y la hora los conocemos escasos días antes del
acto. Avisaremos a las familias tan pronto tengamos disponible la
información.
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MONITOR SAHARAUI
Es para nosotros
extremadamente importante la figura del monitor. Se trata de un
saharaui residente en Valencia que nos acompaña tanto en el
aeropuerto como en todas las excursiones organizadas por la
Asociación. Nos ayuda a mantener ordenados y disciplinados a los
niños en todos los desplazamientos.
Además, es
un importante apoyo para las familias en los primeros días, que son
los más difíciles en cuanto a la adaptación de los niños. En caso de
dificultades serias, las familias acogedoras pueden ponerse en
contacto con el monitor. En muchos casos, simplemente una
conversación telefónica con el niño es suficiente para que calme sus
nervios iniciales y comience su periodo de adaptación. Si hiciera
falta, el monitor puede acercarse a visitar al niño si la situación
lo requiriera.
Lamentablemente, el presupuesto de la Asociación no alcanza para
pagar el sueldo del monitor durante el verano. Es por ello que lo
dividimos entre todas las familias; este es el ÚNICO APORTE
ECONÓMICO
que solicita la Asociación a las familias acogedoras. En el verano
del 2007, a cada familia se le pidió solo 50 euros. A la mayoría no
le pareció excesivo; a algunas familias, ya veteranas, sí. Nosotros
planteamos la figura del monitor como un seguro: más vale tenerlo y
no tener que usarlo, que tener que usarlo y no tenerlo.
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REQUISITOS PARA SER UNA FAMILIA ACOGEDORA
Cuando
evaluamos una familia para que pueda participar en el Programa, sólo
pedimos una cosa: DISPONIBILIDAD. No nos interesan cuestiones como
la renta de la familia, o si están casados, o si es una pareja o una
persona sola la que acoge. Lo que intentamos es que el niño esté
cuidado, protegido, vigilado y atendido.
A
continuación detallaremos algunas dudas que se nos plantean
frecuentemente por si sirve de orientación a familias interesadas en
la acogida:
·
Alguno de
los acogedores tiene antecedentes penales:
en este caso, la solicitud sería denegada, sobre todo porque la
documentación es enviada a la Delegación del Gobierno donde se
revisa este aspecto.
·
La familia
acogedora puede hacerse cargo del niño sólo un mes:
Siempre advertimos que la duración del Proyecto es de dos meses
completos, lo cual puede suponer un obstáculo para algunas familias
que sólo disponen de un mes de vacaciones. Sin embargo, hay una
alternativa que podría ser viable. Pongamos por caso que una pareja
sólo tiene vacaciones en Julio, pero un familiar o amigo cercano
también está interesado en acoger y tiene vacaciones en Agosto ( de
este modo sólo faltaría arreglar la semana extra de Septiembre). Se
podría arreglar una “acogida compartida”; eso sí, habría que
observar unas condiciones previas: Por un lado, una de las dos
familias será la que figure como responsable del niño. Además, la
Asociación deberá conocer este hecho y conocer también a ambas
familias implicadas en la acogida. Y además, las familias deben ser
conscientes de que la transición de una casa a la otra debe ser lo
menos traumática posible. Lo ideal es que ambas familias reciban al
niño, y aunque se quede a dormir en una casa, pase ratos largos en
la otra (ir a comer algún día, pasar alguna tarde...). De esta
manera se puede adaptar al entorno, conocer a la otra familia... .
·
Familia
con hijos.
Esta es una experiencia especialmente recomendable para aquellas
familias con hijos de a partir de unos 7 años; sobre todo porque
pensamos que a partir de esa edad ya pueden ser conscientes de la
experiencia que están viviendo, del intercambio cultural tan
extraordinario que se produce. Se dan cuenta de que un niño de otro
país, de otra raza, de otra cultura totalmente opuesta a la nuestra,
se convierte en un amigo para toda la vida. Se llega a convertir en
un miembro más de la familia.
No obstante, no se debe olvidar que pueden surgir
conflictos de celos o similares, como sucede entre hermanos; nada
excepcional que no se pueda solucionar con una dosis de paciencia.
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COMPROMISOS DE LA FAMILIA ACOGEDORA
La familia
que acoge un niño saharaui asume los siguientes compromisos:
·
Se
responsabiliza del cuidado,, la alimentación y la atención del niño.
Suelen venir con lo puesto, como se suele decir, con lo cual cada
familia se compromete a procurarle al niño calzado y vestido para
pasar el verano.
·
La familia
se compromete a llevar al niño a las revisiones médicas pertinentes.
En caso de necesitar otras consultas (radiografías,...) la familia
debe llevarlo también. Como ya hemos dicho, todas las cuestiones
médicas están cubiertas por la tarjeta sanitaria de la Seguridad
Social que se le proporciona al niño. (“En caso de que al niño se le
encontrara alguna patología grave que requiriera su permanencia en
España para su tratamiento, la familia acogedora no asume el
compromiso de tenerlo con ellos durante el tratamiento.”).
·
La familia
se compromete a acudir con el niño a tantos actos conjuntos como sea
posible. Especialmente importante es la Trovada de Xiquets Saharauis
por lo anteriormente comentado.
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CÓMO
PARTICIPAR EN EL PROGRAMA
Se puede
contactar con nosotros de dos maneras:
·
Telefónicamente; en los teléfonos 628368004 y 628368005.
·
E-mail:
vacancesenpau@alamalvalencia.org
Una
vez puestos en contacto, concertaremos una entrevista con la familia
interesada donde daremos más información y aclararemos las dudas que
puedan surgir.
Seguidamente, y si la familia sigue interesada en la acogida,
realizaremos una entrevista/cuestionario a la familia (si pueden
acudir todos los miembros, mejor) que nos permitirá conocerlos mejor
y valorar su adecuación o idoneidad para el Programa.
Una vez
pasado este cuestionario, si la familia es aceptada, se rellenará la
documentación necesaria. Son formularios muy sencillos, que son
posteriormente remitidos a la Conselleria de Sanitat, a Delegación
de Gobierno, a la Federación, etc.